Datos personales

Fisioterapeuta- Osteopata C. O experto en escalada

jueves, 26 de enero de 2012

Músculos: INTERÓSEOS Y LUMBRICALES DE LA MANO

Los músculos interóseos de la mano se encuentran entre los huesos metacarpianos adyacentes. Cada músculo interóseo dorsal se origina próximamente por medio de dos cabezas, las cuales aparentemente poseen estructuras significativamente diferentes. La inserción de la cabeza del lado más cercano al dedo medio cubre casi 3/4 partes de ese metacarpiano, lo cual le confiere una estructura penniforme. La otra cabeza dispone de una inserción mucho más corta en su metacarpiano y posee una organización más paralela en las fibras. Esto indica que la cabeza del lado más cercano al dedo medio ( diseñada para la fuerza) posee una larga zona de placas motoras que discurre casi por toda la longitud del vientre muscular, mientras que la otra cabeza ( diseñada para la velocidad y para una gran amplitud de movilidad) dispone de una zona de placas motoras casi transversal, cerca del centro del vientre muscular. Cada músculo bipenniforme se inserta distalmente en la base de la falange proximal del dedo correspondiente y en la aponeurosis extensora de ese dedo.
Los cuatro lumbricales se insertan próximamente en los cuatro tendones del flexor profundo de los dedos en la parte media de la palma, y distalmente en el lado radial de la aponeurosis extensora de cada uno de los cuatro dedos. Los lumbricales no son estrictamente músculos interóseos, aunque funcionan de la misma manera.


Los interóseos y el abductor del meñíque son inervados por ramas del nervio cubital, procedentes de los nervios espinales C8 y T1 a través del fascículao medial y del tronco inferior. Los músculos lumbricales primero y segundo son inervados por el nervio mediano y los lumbricales tercer y cuarto por el nervio cubital. Es decir, la relación de la musculatura propia de la mano con las cervicales bajas es muy importante ya que de ella va a depender tanto la llegada de la información a esa musculatura como la sensibilidad superficial y profunda de la mano.



La activación y perpetuación de los puntos gatillo ( punto hiperirritable dentro de una banda tensa que a su estímulo presenta una respuesta de espasmo local) de los interóseos se debe a presas prolongadas o repetidas en pinza (incluyendo también regletas de 1ª y 2ª falange) provocando en gran medida dolor referido hacia las articulaciones interfalángicas.



Los pacientes con puntos gatillo miofasciales en los músculos interóseos característicamente se quejan de " dolor artrítico en los dedos". Padecen rigidez de los dedos que provoca alteraciones de las funciones manuales, tales como cerrar la mano, abotonarse...escalar.


Es importante realizar estiramientos especificos para la musculatura interósea y lumbrical además de mantener un correcto tono muscular en los antebrazos ya que de no ser así, tanto la inervación como la vascularización de esta musculatura podría verse afectada.

El tratamiento invasivo de la musculatura interósea es una muy buena solución cuando estos músculos están generando dolores referidos hacia las articulaciones propias de los dedos.

Muchos de vosotros habreis notado cierto engrosamiento en la cara lateral de las articulaciones interfalangica proximal e interfalangica distal. A los acúmulos de tejido blando de las articulaiones interfalángicas distales se les llama nódulos de Heberden y a los de las interfalángicas proximales se les denomina nódulos de Bouchard, son de aparición idiopática primaria en su mayor parte aunque en los escaladores la aparición se debe a una aumento del tono inserciones de la musculatura propia de la mano.  Se componen de tejido blando aunque a veces aparece tejido óseo en la cara más dorsal

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada